La computación en la nube es otra tendencia global que cambia el modo en que accedemos a los datos y los almacenamos. Este sistema nos permite almacenar archivos personales e incluso crear copias de seguridad de nuestra unidad de disco duro completa en servidores a través de Internet. Mediante la nube, se puede acceder a aplicaciones de procesamiento de texto y edición de fotografías, entre otras.

Para las empresas, la computación en la nube expande las funcionalidades de TI sin necesidad de invertir en infraestructura nueva, en capacitación de personal nuevo ni en licencias de software nuevo. Estos servicios están disponibles a petición y se proporcionan de forma económica a cualquier dispositivo en cualquier lugar del mundo, sin comprometer la seguridad ni el funcionamiento.

Existen cuatro tipos principales de nubes, que se muestran en la figura: nubes públicas, nubes privadas, nubes híbridas y nubes personalizadas. Haga clic en cada nube para obtener más información.

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La computación en la nube es posible gracias a los centros de datos. Un centro de datos es una instalación utilizada para alojar sistemas de computación y componentes relacionados. Un centro de datos puede ocupar una habitación en un edificio, un piso o más, o un edificio entero. Por lo general, la creación y el mantenimiento de centros de datos son muy costosos. Por esta razón, solo las grandes organizaciones utilizan centros de datos privados creados para alojar sus datos y proporcionar servicios a los usuarios. Las organizaciones más pequeñas, que no pueden costear el mantenimiento de su propio centro de datos privado, pueden reducir el costo total de propiedad mediante el alquiler de servicios de servidor y almacenamiento a una organización en la nube con un centro de datos más grande.

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